lunes, 25 de julio de 2011

¿Qué hago?

El existencialismo para los chicos
por Ximena Biosca

La historia:
Marcos Miko, un bizarro y descentrado oficinista, lleno de tics y gestos, cautivo de la vida actual, existencial y ordinario, es obsesivo hasta en los más pequeños detalles. Munido de portafolios, con silla plegable, reglas, calculadora y manuales en donde todo “está escrito”, Marcos es aconsejado por el Dr. Flema para que se tome dos días de descanso. Le propone la más simple e inquietante de las recetas: no hacer nada, y le da un juego de siete cartas con pasos a seguir, quizás una apelación a su pensamiento lateral (el que Marcos no tiene idea de que existe).
Así, en ese “no lugar” al que lo envían, Marcos interactuará con una oruga/gusana, consejera y algo monserguera y con personajes como el Dr. Flema (el doctor) y  el Jefe de sus pesadillas (su super yo que le recuerda todo lo que debe hacer).

El mensaje:
Las preguntas “sartreanas” (sobre libertad y responsabilidad) “¿qué hago?”, “¿qué tengo que  hacer?”, “¿qué tengo ganas de hacer…?” van apareciendo en la narración llevadas por el juego de los sobres. Irán surgiendo para que, como en todo cuento con moraleja, alguien pueda descubrir su camino. El mensaje no es nuevo: “escuchar” y perseguir los sueños, pero la sencillez y la falta de pretensión del texto lo presentan con frescura.

La realización:
Un vestuario inusual y sorprendente, para una propuesta independiente. Cada detalle del mameluco de Marcos está lleno de significados. Mención aparte merece, dentro del vestuario pero con un protagonismo especial, la galera, que cobra vida y acompaña los gestos y  guiños del protagonista y en este sentido se convierte en un personaje/títere más.
Sólo un árbol es la escenografía, pero un árbol símbolo: el árbol de la vida, tan bien realizado y con tanto detalle que abarca todo el pequeño escenario y es central en la narración.
Los títeres merecen destacarse: funcionales, expresivos (cada vez más difícil en los títeres actuales) y armónicos.
La música, un clásico del teatro infantil, es hermosa y melodiosa como en las otras obras de Zain, sólo que esta vez se le agregan canciones pegadizas entre las que no falta un rap muy bien llevado y el leit motiv necesario para cualquier obra de teatro musical: “La ruta de mi camino no está en un mapa, no está en un libro, es un papel en blanco que voy llenando al ir andando”, canta el único protagonista y todos nos vamos con ganas de que así sea, coreando ese estribillo.

Que una misma persona cargue el peso de toda la narración y no sólo lleve el hilo de los personajes, sino que también interactúe con ellos,  manipule títeres, haga sus voces y las de los personajes, recorra el pequeño escenario en patines y además de eso cante y se mueva coreográficamente es mucho. El riesgo es excederse y quedar expuesto con cierta orfandad escénica. Javier Zain logra “hacerse” del escenario, en base a un trabajo laborioso y detallista al extremo. Gestos, juegos de palabras, voces y onomatopeyas, nada parece estar librado al azar: Todo está lleno de sentidos y simbolismos y ese es el gran mérito de la obra. Incluso se lo ve disfrutar, atento a lo que tiene que hacer, pero interactuando además con el público en un lenguaje de clown.
Como todas las propuestas de Javier Zain, esta se destaca por su estética, plástica y por sus colores no “infantiles”. Los contrastes le vienen bien a la obra, que combina los distintos lenguajes y niveles (el texto, el intertexto, la música con las canciones) de una clásica comedia musical. Pero ¿Qué hago? no lo es. Por su planteo, por su estética, por su laboriosa originalidad es una creación personal y encantadora -como el buen teatro-.
¿Qué hago que todavía no la vi?


¿Qué hago? Libro y Puesta en Escena, Coreografía e Intérprete: Javier Zain. Composición y Producción Musical: Esteban Rozenszain. Asistentes de dirección: Rosina Calabria, Lola Acheriteguy, Federico Scheinkerman. Dirección de arte: Javier Zain. Escenografía y Utilería: Gabriel Díaz y Analía Gaguín. Títeres: Adriana Sobrero. Vestuario: Mónica Toschi. Asistente de vestuario: María Josefina Vecchietti. Realización de Galera: María Auzmendi. Maquillaje: Daniela Tolini. Diseño de Iluminación: Javier Zain. Diseño gráfico: Javier Zain. Fotografía: Carlos Suter. Producción ejecutiva: Romina Pomponio. Asistente de producción: María José Colonna. Prensa: Ayni Comunicación. Producción y Dirección general: Javier Zain
Sitio web: http://quehagoteatro.blogspot.com/

Teatro El Piccolino. Fitz Roy 2056 – CABA
Funciones: Domingos 17 hs
En vacaciones de invierno: Viernes y Domingos 17 hs
Entrada $35
Reservas: 4779-0353

lunes, 11 de julio de 2011

21º Feria del Libro Infantil y Juvenil

11 de Julio al 30 de Julio
La Feria del Libro Infantil y Juvenil es un espacio destinado para niños y adolescentes, como un aporte para su formación educativa, posibilitando la transmisión de auténticos valores en un ambiente de alegría, diversión y entretenimiento.

Horarios de funcionamiento
Lunes 11 al viernes 15 de julio de 2011 
de 9:00 a 18:00 (especial para escuelas)

Sábado 16 al sábado 30 de julio de 2011
Lunes a viernes de 11:00 a 20:00
Sábados y domingos de 14:00 a 20:00

Entrada general:
Valor: $ 20 (veinte pesos) para mayores de 18 años

Ingreso gratuito para:
Menores de hasta 18 años inclusive.
Jubilados y pensionados, con documento probatorio, que acompañen a menores.
Docentes que exhiban comprobante de su condición.
Contingentes escolares que hayan solicitado la visita anticipadamente.

Visitas Escolares
Los alumnos y sus docentes están invitados a participar en esta nueva edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, y pueden ingresar sin cargo durante los días de clase.
Se aceptan visitas de contingentes educativos durante toda la Feria. Para todos los casos se debe solicitar la visita anticipadamente.

lunes, 30 de mayo de 2011

Esperando a que pique


Por una renovación del vínculo
por Ximena Biosca



Este segundo año encuentra a esta multipremiada obra de Javier Zain, ganadora del premio ATINA a la mejor labor teatral del 2010, en un espacio más pequeño que en su primera temporada estrenada en el teatro "El Cubo".
En este sentido "El Piccolino", su espacio actual, le calza perfecto a esta obra minimalista en donde menos es más. La versátil escenografía y utilería se aprecia mejor en este espacio, no se pierden los detalles de este trabajo tan laborioso. Lo mismo sucede con la iluminación y los efectos de sonido, que junto con la música son centrales en esta propuesta. El espacio chiquito les da otra magnitud.
El otro gran aporte de esta temporada es la incorporación de Alejandro Talarico en el personaje de Pedro, que encuentra en gags y guiños con  Pascual (Javier Zain) un contrapunto ideal. Así, Pascual se hace más tierno y Pedro más alocado y le otorgan nuevas dimensiones a este dúo. Un buen "refresh" para esta hermosa puesta, más que recomendable, que nos da la oportunidad de volver a apreciarla.


Esperando a que pique. Libro y dirección: Javier Zain. Música: Esteban Rozenszain. Intérpretes: Javier Zain y Alejandro Talarico. Sábados 17hs Teatro El Piccolino, Fitz Roy 2056 / 4779-0353 / teatro@elpiccolino.com.ar. Localidades $35.-
http://www.esperandoaquepique.blogspot.com/

Esperando a que pique Temporada 2010

martes, 12 de abril de 2011

Premios ATINA 2010

La Asociación de Teatristas Independientes para Niños y Adolescentes (ATINA) premió a las labores más destacadas de la producción de teatro infantil y juvenil. Javier Zain recibió el premio mayor de la noche.

Premiar las labores más destacadas del teatro infantil y juvenil. Con ese objetivo, el 28 de marzo se reunieron en el Teatro La Comedia los directores, escritores, músicos, actores, titiriteros, hacedores del teatro para chicos en nuestro país. Estaba previsto que en la 5ta edición de los Premios ATINA se celebrara el Día Mundial del Teatro para Niños, pero lo imprevisto tomó protagonismo, en forma de homenaje al maestro Hugo Midón, a quien se dirigieron muchas de las palabras de los ganadores.

Los miembros de ATINA destacaron en esta oportunidad a Carlos Martínez y al grupo Libertablas por sus trayectorias. También se distinguió, por su contribución a la difusión del teatro para niños y jóvenes, a Crítica Teatral y a Patricia Lanatta, por su aporte a la investigación teatral. El premio especial del jurado a "la labor más destacada del año" fue para Javier Zain.

Los premios ATINA abarcan todos los rubros de la producción teatral, diferenciándose por evitar la selección de un único ganador, al considerar que no existe un "mejor" sino que en el año son varios los trabajos que se destacan en cada rubro, "siendo artificial y arbitraria la ponderación de uno sobre los demás".



Los destacados por rubro:


Espectáculos:

Esperando a que pique
(Libro y dirección: Javier Zain)
Una gaviota afortunada (Dir: Mabel Marrone, por el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín)
Los fabulosos Grimm (Dir. General: Gustavo Monje y Giselle Pessacq)


Intérprete masculino:

Gustavo Monje
(Los fabulosos Grimm)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Claudio Provenzano (Corazón de boxeador)
Gabriel Cohan (Esperando a que pique)


Intérprete femenina:

Giselle Pessacq (Los fabulosos Grimm)
Celeste Martínez (W. C. School)
Guillermina Calicchio (Malas palabras)


Dirección:

Carlos de Urquiza (Corazón de boxeador)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Mabel Marrone (Una gaviota afortunada)


Dramaturgia:

Javier Zain (Esperando a que pique)
Silvina Reinaudi (Esto no es serio)
Perla Szuchmacher (Malas palabras)


Adaptación:

María Inés Falconi (Corazón de boxeador)
Mabel Marrone (Una gaviota afortunada)
Pablo Di Felice (Hamlet, milonguita entre fantasmas)


Música original:
Carlos Gianni (Esto no es serio)
Nicolás Villamil (Un pequeño gran mundo)
Adrián Murga y Leonardo Volpedo (Mate Dulce)


Diseño Escenográfico:

Diego Aramburo (La Librería)
Maydée Arigós (Una gaviota afortunada)
Gabriel Cohan y Analía Gaguín (Esperando a que pique)


Diseño de vestuario:

Alberto Mauri (Los fabulosos Grimm)
Mónica Toschi (Esto no es serio)
Florencia Pinochi (Esperando a que pique)
Diego Aramburo (La Librería)


Diseño de títeres y objetos:

Maydée Arigós (Una gaviota afortunada)
Gloria Díaz y Taller de Títeres Triángulo (El Molinete)
Gabriel Cohan y Analía Gaguín (Esperando a que pique)


Diseño de Iluminación:

Miguel Morales (Una gaviota afortunada)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Omar Possemato (Esto no es serio)


Producción:

Javier Zain (Esperando a que pique)
Universidad Popular de Belgrano (W. C. School)
La Comedia de la Provincia de Córdoba (La Librería)


Coreografía:

Diego Bros (Esto no es serio / Tempo)
Vanesa García Millán (Los fabulosos Grimm)
Stella Guidi (Pa' chancletas y purretes)


Espectáculo extranjero:

Quijote, de la Cía. La espada de madera (Ecuador)


El jurado estuvo integrado por Mónica Berman, Nora Lía Sormani, Silvana Hernández, Patricia Lanatta, Lita Llagostera, Marisa Rojas, Susana Llahí, Melania Torres Williams y María de los Ángeles Cruz.

[via revista Planetario]

domingo, 27 de marzo de 2011

Día Mundial del Teatro


International Theatre Institute ITI
World Organization for the Performing Arts
UNESCO, 1 Rue Miollis, FR-75732 Paris Cedex 15 iti5@iti-worldwide.org / www.iti-worldwide.org

Mensaje del Día Mundial del Teatro 2011

Un discurso a favor del Teatro como servicio a la humanidad

Por Jessica A. Kaahwa, Uganda.

La celebración de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que posee el teatro para movilizar comunidades y tender puentes.

¿Han pensado alguna vez que el teatro podría ser una herramienta muy poderosa para la paz y la reconciliación? Mientras las naciones gastan colosales sumas de dinero en misiones de paz en zonas de conflictos bélicos por el mundo, se presta muy poca atención al teatro como alternativa personalizada para la gestión y transformación de conflictos. ¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre tierra alcanzar la paz universal si los instrumentos que se emplean provienen de poderes externos y aparentemente represivos?

El teatro impregna sutilmente el alma humana presa del miedo y la desconfianza, alterando su propia imagen y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y, por tanto, para la comunidad. Puede aportar significado a la realidad diaria mientras previene un futuro incierto. Puede participar en temáticas de política social de forma sencilla y directa. Al ser integrador, el teatro puede presentar experiencias capaces de transcender las ideas erróneas preconcebidas.

Además, el teatro es un medio probado de progreso y defensa de las ideas, que mantenemos y por las que estamos dispuestos a luchar cuando no se respetan, de forma colectiva.

Para anticipar un futuro de paz, debemos comenzar usando medios pacíficos que busquen comprender, respetar y reconocer las aportaciones de cada ser humano en la tarea de esta búsqueda de la paz. El teatro es ese lenguaje universal a través del cual podemos promover mensajes de paz y reconciliación.

Permitiendo a cada participante comprometerse activamente, el teatro puede hacer que muchos individuos deconstruyan ideas preconcebidas y, de esta forma, ofrece al individuo la oportunidad de renacer para tomar decisiones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro crezca con fuerza, entre otras formas de arte, debemos dar un paso decidido hacia adelante incorporándolo en la vida diaria, abordando asuntos críticos de conflicto y paz.

En su búsqueda de transformación social y reforma de las comunidades, el teatro ya existe en áreas devastadas por la Guerra y entre poblaciones que sufren pobreza o enfermedad crónica. Hay un número creciente de historias donde el teatro ha sido capaz de movilizar con éxito audiencias para construir conciencia y para atender a víctimas de traumas de postguerra. Plataformas culturales como el “Instituto Internacional del Teatro” que tienen como objetivo “consolidar la paz y la amistad entre los pueblos” ya están en marcha.

Es por tanto una farsa mantenerse callados en momentos como el nuestro, conociendo el poder del teatro, y permitir a los que empuñan armas y lanzan bombas ser los pacificadores de nuestro mundo. ¿Cómo pueden estas herramientas de alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación?

Os exhorto, en este Día Mundial del Teatro, a reflexionar sobre esta posibilidad y a proponer al teatro como herramienta universal de diálogo, transformación y reforma social. Mientras las Naciones Unidas gastan colosales cantidades de dinero en misiones de paz por todo el mundo, por medio del uso de las armas, el teatro es una alternativa espontánea, humana, menos costosa y de lejos, mucho más poderosa.

Si bien puede que no sea la única respuesta para conseguir la paz, el teatro debería ser incorporado sin duda como una herramienta eficaz en las misiones de paz.

Traducción: Proyecto ÑAQUE.

viernes, 25 de marzo de 2011

Lo que aprendí de él ....



por Ximena Biosca

Lo que aprendí de él…
es el regalo del universo interno
  • que las cosas están a la Vuelta de la Manzana.
  • que es hermoso cantar , pero es mejor Cantar sobre la Mesa,
  • que El Imaginario Infantil va desde los clásicos de Las Aventuras de Pinocho, un convencional pero diferente Gato con Botas, pasando por recreaciones peculiares de Popeye y Olivia.
  • Stan y Oliver pueden hacer muchas películas, porque siempre están ahí y aunque no lo puedas creer, recrearse en cualquier momento, reviviendo en una Trup sin Fin, con personajes entrañables: Pinocho, Chaplin y tantos
  • Con Narices descubrimos que después de tanta sombra por ahí, los payasos volvían para estar ahí y conseguir en democracia estar “sencillamente en el lugar”.
  • Con la inefable saga de Vivitos y Coleando, supimos sentirnos vivos, mirarnos otra vez y saber que “ir creciendo es ir ganando y perdiendo”
  • Reaprendimos con cada uno de los Objetos Maravillosos a jugar con papeleros, cucharitas y cajitas de bombones. Cada uno desde su lugar es capaz de “abrir ventanitas y cortinitas de par en par para poder ver un poquitito más allá”
  • Siempre hubo lugar para Familias Fernández, tan identificables, prototípicas y entrañables, en la que los secretos personales se vuelven universales.
  • Huesito Caracú vino a reivindicar cuestiones: las de la tierra y los orígenes y cantarnos las más crueles verdades con tanta gracia que lo patético se nos volvió desopilante
  • En El Salpicón donde la fantasía y la realidad se mezclaban, y comprobábamos lo bien que se llevan y que en el fondo en no saber cuál es cuál consiste la magia.
  • Hay Hoteles Oasis por todos lados en donde suenan  Graves y Agudos
  • Todo esto ahora se vuelve Locos Recuerdos….entrañables, legados

Lo que aprendí de él fue el derecho a la imaginación, con el sentí que tenía mi derecho representado en la platea del teatro y que podía reinventarme mundos como niña para después transmitirlo a otras generaciones.
Lo que aprendí de él es que los Derechos Torcidos de los chicos se pueden “enderezar” desde el hecho artístico respetuoso y convincente, sólo poniendo Manos a la Obra
Lo que aprendí de él es amar a la comedia musical, y mi devoradora y motivadora pasión por el teatro: ese hecho de verdad, con minuciosidad y profesionalismo.
Lo que aprendí de él es entender el juego colectivo y eterno del teatro de la manera más genuina.
  • Lo que me deja hoy es un gran orfandad
  • Lo que me deja hoy son hermosos recuerdos de mi paso por Río Plateado
  • Lo que me deja hoy es su enorme obra, perdurable y vigente como la de María Elena

ETERNAS GRACIAS HUGO MIDON ...

domingo, 20 de marzo de 2011

Día Mundial del Teatro Infantil

Carta del Presidente de ASSITEJ Internacional en ocasión del Día Mundial del Teatro para Públicos Jóvenes


El teatro, verdaderamente, es una tradición viva; en todo el mundo. Las artes escénicas han sido parte de la vida cultural durante miles de años. Y durante siglos también los niños y los jóvenes han formado parte de sus públicos. La importancia de ofrecer un acercamiento a las artes teatrales desde la más temprana niñez –y a lo largo de toda la vida- es evidente. El acto de ver teatro es en sí mismo un arte que debe ser aprendido. Escuchar es una práctica que entre más se ejerce, más lleva a la comprensión. El teatro para públicos jóvenes tiene mucho que mostrar, mucho que decir, mucho que comunicar: impresiones y expresiones, actitudes y acciones, experiencias y visiones. En los escenarios se pueden contar historias, pero para que las imágenes y los significados cobren vida se necesita un público que los perciba. ¡En ello hay un milagro! Y por esto, el teatro no nada más y simplemente es parte del patrimonio del mundo, también debería ser reconocido como la octava maravilla del mundo. Y los actores, dramaturgos, directores, músicos, investigadores, educadores, técnicos, diseñadores de escenografía y de vestuario seguirán trabajando para cultivar esta maravilla para las siguientes generaciones. Tiene que ser posible que todos los niños y jóvenes reciban este legado. Por lo tanto, me dirijo a todos ustedes en el Día del Teatro para Públicos Jóvenes con la esperanza de que los políticos, la sociedad civil, los mercados globales y las empresas locales presten especial atención al teatro para niños y jóvenes, que hagan posible que se garantice que todos los años todos los niños de todos los jardines de niños, y todo niño en toda escuela, puedan asistir al teatro al menos un par de veces. Pues el juego del teatro sólo puede jugarse de verdad cuando hay un público con quien jugarlo.

Wolfgang Schneider